En relación con el viaje originalmente previsto del Presidente Lai Ching-te al aliado diplomático africano, el Reino de Eswatini, cuya realización se vio obstaculizada debido a la cancelación repentina de permisos de sobrevuelo previamente autorizados por países involucrados, la Oficina Comercial y Cultural de Taipéi en la República Argentina expresa su profunda preocupación y formula su más categórico rechazo.
La Oficina advierte que China está politizando y utilizando los espacios de información de vuelo (FIR) como herramientas de presión política que representan una grave amenaza para la seguridad de la aviación internacional. Asimismo, China ha ejercido presión y coersión a los países involucrados para que revoquen permisos de sobrevuelo ya concedidos al avión presidencial del Presidente Lai, mediante medios políticos en el normal funcionamiento de la aviación civil y poniendo en riesgo la libertad y la seguridad de la navegación aérea, así como la seguridad regional.
La Oficina reitera que la República de China (Taiwán) es un Estado soberano. Las visitas oficiales realizadas por su Presidente en el ejercicio de sus funciones, así como el fortalecimiento de los lazos diplomáticos, constituyen derechos legítimos que no deben ser objeto de interferencias externas.
Tras conocerse la cancelación forzada de la visita del Presidente Lai, la Oficina ha recibido numerosas expresiones de apoyo y preocupación por parte de distintos sectores de la sociedad argentina, incluyendo amigos del ámbito diplomático, legisladores y representantes de los medios de comunicación. Todos ellos han reconocido el firme compromiso de Taiwán con los valores democráticos y la libertad, y han rechazado de manera unánime cualquier intento indebido de interferir en los intercambios internacionales normales. Asimismo, han subrayado que Taiwán debe gozar del derecho a desarrollar relaciones y cooperación normales con la comunidad internacional, sin verse afectado por presiones políticas de ningún tipo.
La Oficina enfatiza que cualquier intento de restringir la interacción legítima de Taiwán con la comunidad internacional mediante presiones políticas, obstrucción diplomática u otros medios inapropiados no solo resulta perjudicial para la paz y la estabilidad regional y el orden internacional basado en normas, sino que además contraviene principios fundamentales de la comunidad internacional, tales como la igualdad soberana, la convivencia pacífica y la libertad de intercambio.
Asimismo, la Oficina destaca que Taiwán y Eswatini mantienen una sólida y duradera relación diplomática. Ambas partes han alcanzado resultados fructíferos en áreas como la salud, la salud pública, la educación, la agricultura, el empoderamiento de la mujer y la infraestructura, logros ampliamente reconocidos por los pueblos de ambos países. Ninguna fuerza externa tiene derecho a interferir en las relaciones normales entre Estados soberanos.
Finalmente, la Oficina reafirma que Taiwán es un socio responsable y confiable de la comunidad internacional. Los 23 millones de habitantes de Taiwán han demostrado un firme compromiso con los valores democráticos y de libertad, desempeñando además un papel clave en las cadenas globales de suministro, la innovación tecnológica y la industria de semiconductores avanzados. Cada vez más, la comunidad internacional reconoce que la seguridad, la prosperidad y la dignidad de Taiwán están estrechamente vinculadas con los intereses comunes del mundo democrático y de la comunidad internacional.
La Oficina hace asimismo un llamado al mundo democrático para que tome seriamente en cuenta estas acciones de China y actúe conjuntamente en defensa del orden internacional basado en normas, garantizando que la seguridad aérea mundial no quede sometida a la coerción política de regímenes autoritarios.